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Crónica política: Priistas, sin dignidad

Por Rosy RAMALES

Es triste ver en caída libre al partido político que dio a México tanta estabilidad durante más 80 años, el Revolucionario Institucional (PRI). Pero es más triste es ver cómo emergen “priistas” que se apresuran a ponerse a la orden del próximo Presidente de la República.

Tampoco se trata de declararle la guerra. Por el contrario, todo mexicano bien nacido debe cooperar no solo con hacer posible una tersa transición de Poderes, sino también con mantener la paz y en concretar las propuestas viables para el desarrollo del país.

Por lo mismo, resulta plausible para el bien del país el encuentro republicano y federalista entre los gobernadores en funciones de las distintas filiaciones políticas y el virtual Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador; un primer acercamiento para ir sentando las bases de un trabajo coordinado en los próximos años.

No puede ser se otra manera ante el contundente mandato de la ciudadanía en las urnas electorales. Y también porque ni AMLO puede hacerlo solo, ni los gobernadores tampoco, máxime en las entidades federativas donde los mandatarios se quedaron sin legisladores federales y sin Congreso Local políticamente afín.

Ya pasó la elección, ahora a ponerse a trabajar.

Pero una cosa es la postura institucional, democrática y republicana, y otra cosa será luego reproducir el esquema de mandatarios totalmente entregados al Presidente de la República sin exigir lo que en justicia corresponde a la entidad federativa.

En fin, veremos qué pasa.

LUIS ANTONIO

¿A qué fue el “priista” Luis Antonio Ramírez Pineda a la casa de transición del virtual Presidente Electo emanado de Morena? ¿Lo citaron? ¿Para qué?

Luis Antonio es economista, ha sido diputado federal por el PRI y actualmente funge como diputado local en el Congreso del Estado de Oaxaca.

Entonces ¿será que Andrés Manuel López Obrador lo citó para pedirle consejos en economía? ¿O para escuchar su versión sobre cómo funciona el Congreso oaxaqueño donde existe una bancada de Morena poco exigente a la revisión de la Cuenta Pública?

Como haya sido, la visita de Luis Antonio despertó suspicacias en la entidad donde trabaja de diputado local. Y desató una serie de comentarios en redes sociales como, por ejemplo, si fue a “buscar chamba”. Ups.

¿Tiene necesidad? Como economista bien puede buscar empleo en alguna empresa nacional o extranjera, o dar clases. ¿O no sabe hacer otra cosa más que desempeñar cargos públicos?

Más allá de cualquier asunto de “trabajo”, la presencia de Luis Antonio Ramírez Pineda a la casa de transición se vio  –por mismos priistas— como una “traición” al PRI. ¿Será?

No se le puede exigir amor a la camiseta a quien no la siente. A eso y más se arriesgó el Revolucionario Institucional al permitir la proliferación de juniors en los cargos públicos y de elección popular, y entre comillas porque todavía buscaron la comodidad de la representación proporcional salvo en los casos donde sin remedio tuvieron que competir.

Ahí, una de las causas de la aplastante derrota del PRI: Una “militancia” artificial.

Por eso cuando, la corriente Democracia Interna, liderada por el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, se manifiesta porque el Revolucionario Institucional vuelva a la “militancia”, habría que ver a cuál.

Parece ser que atrás ha quedado el partido de militantes formados en sus filas, con doctrina y vocación de servicio, precisamente como don Heladio Ramírez López, por ejemplo. Luis Antonio poco le aprendió.

Claro, nunca será lo mismo sudar la camiseta y formarse en la brega, que encontrar la mesa puesta.

En fin, que pasan los días y no se ve a la “militancia” luchando por la refundación de su partido. Será porque en realidad ya solo es un cascarón, escombros de donde emergen “militantes” sin el menor asomo de dignidad.

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