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Crónica Política: En la definición de candidaturas

Opinión por: Rosy RAMALES

¿Los precandidatos y precandidatas al Senado y diputaciones federales hicieron precampaña? Solo quienes corrieron con la suerte de selección oportuna: Pocos y pocas.

Hay entidades donde las precampañas al Congreso de la Unión brillaron por su ausencia. Vaya, ni precandidatos hubo, ni hay hasta el momento. ¿La razón? Los partidos políticos con todo y sus coaliciones andan atorados en la definición de las candidaturas.

El atorón lo traen en la complejidad para cuadrar intereses, afinidades y acuerdos de coalición con la paridad de género, la competitividad, las acciones afirmativas para indígenas y las cuotas internas para jóvenes.

Y donde sí hubo precandidatos, éstos no hicieron precampaña o la realizaron de muy bajo perfil, con sus excepciones. ¿Causa? Temor a la fiscalización de gastos, según dicen algunos; otros argumentan falta de presupuesto y se reservaron para las campañas.

Mejor. ¡Imagínense escuchar a tanto precandidato! Cansa a la ciudadanía. Y hay entidades como la Ciudad de México y aquellas con elecciones de gobernador, donde el pueblo soportó bombardeos de promocionales dada la proliferación de precandidaturas.

Fuera de tales casos, en las entidades con comicios intermedios la definición de las candidaturas locales ha corrido la misma suerte que las federales: Los procesos internos transcurrieron sin emanar de ellos precandidatos, con sus excepciones.

Así que partidos y coaliciones alargaron la selección para designar directamente a más tardar al término del plazo de registro de candidaturas ante las autoridades electorales: INE u OPLES, según la elección.

Ya ven, el Décimo Cuarto Pleno Extraordinario con carácter de electivo del IX Consejo Nacional del PRD se instaló el sábado pasado declarando de inmediato un receso para reanudar el próximo 17 de febrero. ¿La razón? Dar tiempo a la definición de entre 15 y 18 escaños y alrededor de 106 diputaciones federales.

Los perredistas recesaron con la promesa de que este sábado definirán dichos espacios, previa aplicación de “encuestas” y quizá hasta métodos tribales.

Morena ha puesto en marcha una estrategia similar: En esta semana levanta “encuestas” con cuyos resultados el órgano nacional ex profeso designará candidatos y candidatas a senadurías y diputaciones federales en las entidades donde a morenistas, petistas y pesistas se los comió el tiempo.

Tras las encuestas, los aliados de la coalición “Juntos Haremos Historia” celebrarán algo así como un cónclave para hacer las designaciones a cargos federales y locales. Por cierto, en la página de Morena solo encontramos un acuerdo de aprobación de candidaturas en número algo reducido.

Por su parte el órgano nacional competente del PAN emitió acuerdo de ampliación del plazo para el registro de candidatos y candidatas a ambas cámaras del Congreso de la Unión en entidades donde no hubo inscritos al proceso interno, o los registrados resultan insuficientes.

En tanto el PRI publicó una larga lista de aspirantes con predictamen procedente, autorizándolos a complementar documentación. Son cuasi los candidatos y candidatas a senadurías y diputaciones federales. Sin embargo, tampoco falta la entidad donde hubo registros improcedentes.

Y otros priistas irán como candidaturas del PVEM.

Donde sí está atorado el Revolucionario Institucional es en la definición de cargos locales, sobre todo para las presidencias municipales como en Oaxaca, por ejemplo, donde pulularon los registros improcedentes, pero como estrategia para designar de manera directa.

La selección interna del Verde es muy sui géneris; según la convocatoria a estas alturas debería contar hasta con los pluris para los cargos federales. Probablemente declaró espacios desiertos y terminarán de definir candidaturas la próxima semana o hasta el plazo del registro.

El Panal, aliado priista en la coalición federal “Todos por México”, la lleva más tranquila en la selección de sus candidaturas. Pero tampoco cuenta con todas.

En fin, a ver qué pasa en estas semanas de definiciones. ¡Y todavía faltan los pluris!

CASO OAXACA

Morena es el único partido con definición de candidaturas al Senado: Susana Harp para encabezar la primera fórmula, y Salomón Jara para la segunda, por la coalición “Juntos Haremos Historia”, salvo decisión en contrario en próximo cónclave. Claro, la preselección fue mediante el nombramiento de coordinadores organizativos estatales del partido.

En la coalición “Por México al Frente” está en chino: Hay disensos entre el PRD y el PAN en cuanto al cuadro político para encabezar la primera fórmula, además en el género. El tercer aliado, Movimiento Ciudadano solo mira.

Para obtener la candidatura vía PRD se registraron Francisco Martínez Neri, Sergio López Sánchez, Horacio Antonio, José Antonio Estefan Garfias, Eva Diego, Juanita Cruz, Carol Antonio Altamirano y Tomás Basaldú Gutiérrez; los dos últimos al parecer mejor buscarán llegar a la Cámara Baja.

Y en el PAN nadie se registró. En el acuerdo del órgano interno electivo sobre registros procedentes, Oaxaca no aparece. A este partido le correspondería la segunda fórmula y sería de varones, y al PRD la primera y sería de mujeres. Pero cada cual por su lado intenta invertir el género en las fórmulas.

Aunado a ello el mayor dilema estriba en que panistas oaxaqueños pretenden impulsar como candidato al Senado por la coalición “Por México al Frente” al diputado local Samuel Gurrión Matías, quien hace un par de semanas renunció al PRI porque no le dieron la candidatura; él argumenta otras razones.

El problema es que al PAN le toca la segunda fórmula, y si la coalición pierde y queda en tercer lugar, ya no entra. Y para  encabezar la primera fórmula, tendría que vencer el rechazo de ciertos grupos locales y nacionales del Sol Azteca.

Algunos perredistas inscritos al proceso interno al Senado están “como agua para chocolate” porque ven en riesgo el lugar que les corresponde en las postulaciones.

Por lo tocante al PRI, la segunda fórmula al Senado la encabezará la diputada federal Yarith Tannos, y párenle de contar porque al PVEM corresponde la primera fórmula, la cual es muy probable encabece Raúl Bolaños Cacho Cué (del PRI pero como posición del Verde dentro de la coalición “Todos por México”).

 Yarith Tannos no se distingue por trabajo político y social. Mismos priistas la han acusado en redes de montarse en los eventos de otros.

¿Entonces por qué la impulsaron para candidata al Senado? Se trata, dicen, de un espacio negociado por César Camacho Quiroz, quien también quiere ser senador por el Estado de México; entonces él cree ganar y contar con el respaldo de “sus senadores y senadores” para liderar el grupo parlamentario.

De ser el caso, Camacho piensa solo en él. ¿Y José Antonio Meade? Éste necesita votos como candidato presidencial de la coalición “Todos por México”, por lo tanto requiere del acompañamiento de perfiles competitivos en los demás cargos de elección popular.

Y Yarith no lo es; lo dicen los propios priistas oaxaqueños, con sus salvedades.

Para Meade es alto el costo de haber resultado el “elegido” sin ser militante. Casos como el de Oaxaca evidencian que ni él, ni Enrique Peña Nieto como jefe político del priismo nacional, son los autores de todas las candidaturas del PRI al Congreso de la Unión.

Seguramente cedieron espacios a los grupos internos con tal de aceptar y respaldar la postulación de Meade. Pero éstos en vez de ayudar, estorban al promover candidaturas perdedoras, salvo que ocurra un milagro en las urnas electorales.

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Correo: rosyrama@hotmail.com

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