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CRÓNICA POLÍTICA: El desprecio de los políticos a los periodistas

Opinión de Rosy Ramales

Insultar, agredir y amenazar a los periodistas se ha vuelto algo muy común en México; incluso, matarlos.

Y todo queda impune, máxime cuando la agresión física o verbal viene de los poderosos, ya sean políticos o personas dedicadas a actividades ilícitas.

Vaya, ahora hasta las llamadas “organizaciones sociales” agreden a los reporteros, sobre todo a los gráficos cuando intentan captar los desmanes.

El desprecio de los políticos a los periodistas es evidente, pues incomodan a todo poder.Y sin embargo, los necesitan. Caso contrario, no convocarían a conferencias de prensa para dar a conocer sus actividades o para desmentir acusaciones en su contra.

Claro, nunca tendrá la misma eficacia un comunicado de prensa, que lo escrito por los periodistas ya sea en sus diarios, portales o redes sociales; o lo dicho en los medios electrónicos.

Los comunicados siempre resultan tediosos por su alto contenido de demagogia y elogios a los emisores de los mismos: Servidores públicos, representantes populares, funcionarios partidistas y políticos en general.

Casi nadie los lee y solo sirven para engrosar las síntesis y leerse en las mismas en un claro auto-engaño de lo que según realizan, desmienten o anuncian.

En cambio, el reportero, el columnista, el articulista, siempre darán un matiz atractivo para el lector. El reportero gráfico y el camarógrafo también presentará imágenes más cautivadoras que las enviadas por los equipos de prensa.

Ególatras como suelen ser, los políticos quieren leerse, verse, escucharse en los medios de comunicación, pero sobre todo buscan siempre la nota y el comentario favorable.

Es más, son harto proclives a filtrar información en contra de sus adversarios, porque ellos no son capaces de dar la cara para decirlo de frente. Son como dice la vox populi, “tira la piedra, esconde la mano”.

Vaya, ni usando ellos mismos las redes sociales pueden sustituir el efecto del trabajo del periodista. Sí, suben videos, comentarios, información, pero el acabado periodístico es de mayor impacto.

Entonces, ¿por qué el desprecio a los periodistas y a los medios de comunicación? Incluso, muchas veces se escudan en su ejército de tolles a sueldo para insultarlos sin bajarlos de “chayoteros”.

Es histórico el desprecio a los periodistas, la agresión, la amenaza, la mordaza y, en el peor de los casos, el silenciarlos asesinándolos.

Ocurrió cuando el PRI detentó el poder presidencial, y también cuando gobernó el PAN. Pasa en las entidades federativas sea cual sea la fuerza política en el poder.

Pudo pensarse que con la llegada de Morena y aliados (PT y PES) a la Presidencia de México, gubernaturas, Congresos y presidencias municipales, terminarían las agresiones a los periodistas, pero no ha sido así.

Incluso, dirigirse a la prensa como “fífí” es un insulto. Es más, seguidores y tolles de la Cuarta “T” hasta con fanatismo atacan a los periodistas en redes sociales.

Está visto pues que los demócratas rayan en la demagogia.

La semana pasada ocurrió un claro ejemplo de intolerancia y desprecio a los periodistas. Ocurrió cuando la senadora Eva Galaz, de Morena, dijo a un grupo de periodistas: “Ya hasta parecen retrasados mentales”, en una rueda de prensa donde cuestionaron al senador Armando Guadiana sobre si tenía contrato con Comisión Federal de Electricidad para la venta de carbón; y él dijo no de manera reiterada.

Evidentemente, ella luego se disculpó: “Reconozco y admiro el profesionalismo y la labor que realizan los medios de comunicación, sé que no es fácil cumplir con una tarea tan difícil. Al mismo tiempo, expreso mi respeto, y extiendo mi disculpa, a las personas que enfrentan alguna discapacidad”.

¿Pero basta la sola disculpa? Incluso, la senadora no solamente ofendió a los periodistas, sino al mismo tiempo también a las personas con alguna discapacidad mental, al usar el término de manera peyorativa.

Otro ejemplo reciente del desprecio a los periodistas. El bloqueo del al Fiscal General de Veracruz, Jorge Winckler, que bloqueó en Twitter al periodista Miguel León. Y la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le ordenó desbloquearlo al considerar que con ello el funcionario vulnera el derecho al acceso a la información.

En Oaxaca es la hora en que las autoridades correspondientes no actúan en contra de los ahora ex servidores públicos que enviaron a la periodista María del Sol Cruz Jarquína cubrir la campaña electoral del candidato a la presidencia municipal de Juchitán,Hageo Montero, hermano del entonces Secretario de Asuntos Indígenas, Francisco Montero.

Ella fue asesinada como víctima colateral en el homicidio de la candidata a concejalaPamela Terán. Y todavía dejaron su cuerpo abandonado en la morgue. 

Pululan los ejemplos del desprecio a los periodistas, de las agresiones en contra de ellos, y todo queda impune.

¿QUÉ HACER?

Pedir justicia parece una voz en el vacío. Pocas veces proceden en contra de los agresores de periodistas.

Pero los periodistas pueden empezar a realizar acciones para hacerse respetar. Por ejemplo, haciendo el vacío en las conferencias de prensa. Dejando el espacio en blanco del político, funcionario, luchador social o representante popular agresor.

Y los dueños de los medios debieran ser solidarios, porque sin periodistas tampoco nada serían. Incluso, un día de estos los poderosos empezarán a agredir a los empresarios del periodismo.

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