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CRÓNICA POLÍTICA: 7 días para el Frente; y ¿Neri a la presidencia municipal?

Opinión por  Rosy RAMALES

En ámbito federal los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano aún no llegan a consensos para lograr la pretendida coalición que denominarán “Frente Ciudadano por México” –igual que el “Frente” legal–, y ya solo quedan siete días para el vencimiento del plazo para el registro de coaliciones ante el Instituto Nacional Electoral (INE), a menos de que éste nuevamente modifique los tiempos.

Y también quedan siete días para el inicio de las precampañas a la Presidencia de la República, las cuales “no podrán durar más de sesenta días”, según establece la ley electoral. Claro, a los partidos políticos, coaliciones y precandidatos seguramente les parecerá muy poco tiempo, así que abarcarán los dos meses completos, salvo que por líos internos opten por irse al registro directo de las candidaturas ante el INE, prescindiendo de la precampaña.

Pero perderían un tiempo precioso para posicionarse en el ánimo del electorado, pues a pesar de que las precampañas son dirigidas a la militancia, los partidos y precandidatos siempre se dan sus mañanas para hacer presencia entre la ciudadanía en general. Ja, si lo vienen haciendo desde hace mucho tiempo y en la nariz de las autoridades electorales, que más da otros sesenta días.

En fin, la pretendida coalición tripartita está a punto de hacer agua; PRD y PAN siguen aferrados a su propio abanderado. Aunque el partido del Sol Azteca, según dicen, solamente estira la liga para sacar ventaja en la obtención de posiciones al Congreso de la Unión, además de candidaturas a gobernador, diputaciones locales y concejales en los ayuntamientos, según la entidad con elecciones concurrentes.

Quizá por ello el líder de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, planteó mandar a Miguel Ángel Mancera como candidato al Senado de la República; incluso, de una vez pactando el liderazgo cameral. Y que el PAN ponga al candidato de la coalición a la Presidencia de México.

Se andan repartiendo las posiciones como si tuvieran la seguridad de ganar las elecciones del 2018, con lo cual los pretendidos aliados solamente proyectan interés de obtener el poder por el poder.

NERI, ¿A LA PRESIDENCIA MUNICIPAL?

Pero mientras en el ámbito federal las negociaciones parecen estancadas, en las entidades federativas con elecciones concurrentes la dinámica es distinta. Hay estados, como Morelos, donde los panistas rechazaron ir en alianza con el PRD; en Jalisco los panistas se mostraban inconformes con la intención de Movimiento Ciudadano de encabezar los distritos relevantes.

Y en Oaxaca, donde en 2018 habrá elecciones de diputados y concejales a los ayuntamientos, el PRD y el PAN parecen caminar de la mano; juntos fueron al registro de su respectiva plataforma electoral individual, en un plan mañoso de mostrarse mediáticamente como “Frente Ciudadano por México” cuando para los comicios locales deberán constituir su propia coalición local.

Precisamente en cabildeo para el reparto de posiciones, el PAN habría cedido a la pretensión del PRD de encabezar la planilla de concejales al ayuntamiento de la capital oaxaqueña; o sea, cedió a la posibilidad de que un perredista sea el candidato a la presidencia municipal del corazón político de la entidad.

Y ese francamente es un gran avance porque la candidatura a la presidencia municipal de la capital de Oaxaca siempre ha sido la manzana de la discordia entre perredistas y panistas, y terminan en irreconciliable pleito aun coaligados, lo cual ha generado la inmovilidad y hasta el voto en contra de los perredistas.

Claro, si el PAN accedió a que el PRD ponga al candidato a la presidencia municipal de la capital oaxaqueña es porque carece de cuadros competitivos; en las últimas elecciones los panistas han dado pena ajena con sus abanderados que no motivan ni el voto de los propios militantes de Acción Nacional.

En cambio el PRD tiene sí tiene cuadros competitivos, y entre ellos destaca el diputado federal Francisco Martínez Neri, ex rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, ex diputado local y actualmente coordinador del Grupo Parlamentario del Sol Azteca en la Cámara Baja del Congreso de la Unión.

Los panistas lo saben. Por lo mismo, según corrillos políticos, militantes locales de Acción Nacional se han acercado a Martínez Neri para convencerlo de participar en las elecciones del 2018 como abanderado de una coalición PAN-PRD a la presidencia municipal de la capital oaxaqueña.

Las elecciones locales venideras no serán fáciles para el PRD, ni siquiera aliado con el PAN y Movimiento Ciudadano; Morena se ha llevado mucho voto perredista y se ha infiltrado en los órganos directivos y de gobierno del Sol Azteca. El presidente del Consejo Estatal, Pavel Renato López Gómez, abiertamente a manifestado su respaldo a Andrés Manuel López Obrador con quien apareció, incluso, esta semana en el Istmo de Tehuantepec.

El PRD en el estado de Oaxaca también está infiltrado por grupos de poder del PRI. Además, cayó al tercer sitio en las elecciones locales del 2016; ha venido de más a menos. Por lo tanto, necesita de cuadros competitivos para ganar cargos locales en los comicios del 2018, o por lo menos para evitar la debacle.

Martínez Neri, incluso, es un cuadro competitivo para la diputación federal por el distrito electoral local de Oaxaca-Sur. Y si el PRD estuviera en el ánimo de realmente competir y luego de hacer un papel decoroso en el Congreso del Estado, aprovecharía a Neri como abanderado por el principio de mayoría relativa y también por el de representación proporcional en una de las primeras posiciones de la lista pluri.

¿Y por el Senado? También es un cuadro competitivo, pero este espacio lo demandan dos cuadros del PRD: El diputado local Carol Antonio Altamirano y el diputado federal José Antonio Estefan Garfias, quien perdió la elección de gobernador del 2016 como candidato de la coalición PRD-PAN.

Y bueno, son dos fórmulas de candidatos al Senado por entidad vía el principio de mayoría relativa; entonces ambos pueden encabezar una de ellas. La primera, por supuesto, la debe encabezar el perredista con menos negativos. Ah, pero si prevalecen los lineamientos de paridad aprobados por el INE, una de las fórmulas deberá encabezarla una mujer.

Estefan Garfias formó parte del gabinete del cuestionado Gabino Cué Monteagudo en una de las áreas más sensibles como es la Secretaría de Vialidad y Transporte; a ver si no lo salpican en las investigaciones en torno a los delitos por los cuales procesan a su sucesor en la referida dependencia.

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